Correr o marchar entre historia, huerta y grandes recuerdos de la cultura valenciana
El circuito RunCáncer vuelve a regalarnos un fin de semana perfecto para descubrir la provincia de Valencia desde dentro. Esta vez, el recorrido, que empieza el viernes por la tarde, nos lleva por localidades que combinan tradición, historia, montaña, esencia de huerta y pequeñas joyas culturales que muchas veces pasan desapercibidas.

Montserrat, espíritu de montaña y tradición
RunCáncer nos lleva hasta Montserrat, en la Ribera Alta, una localidad que combina paisaje, historia y carácter mediterráneo en cada rincón. Montserrat está situado en la Vall del Alcalans y precisamente el principal monumento que ver es el Castillo dels Alcalans, del que se pueden contemplar las ruinas y unas preciosas vistas.
El entorno natural es uno de sus principales atractivos. Visita obligada a la fuente del Pantano, paraje repleto de árboles y con una presa del siglo XVII que conserva su forma original. También se recomienda la visita a la Querencia y los yacimientos arqueológicos de la zona: el Castellet y las villas romanas en els Xarcons y en la muntanyeta del Retjolar.
Pero si preferimos un paseo más urbano, el núcleo del pueblo nos ofrece una gran oportunidad. Merece la pena descubrir el edificio de las Antiguas Escuelas (siglo XIX), el Pósito Agrícola (siglo XVIII) y la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, en una de cuyas once capillas se encuentra una talla de la Virgen de Montserrat, que vino en procesión en 1967 desde el monasterio catalán y la iglesia de San Antonio.
Y por último, un apunte cultural: la Semana Internacional de Música de Cámara ha hecho famoso Montserrat mucho más allá de sus fronteras. Festival que se celebra desde 1981en julio reuniendo actuaciones musicales de gran calidad y variedad.

Paterna, historia viva a un paso de Valencia
Paterna es uno de esos destinos que sorprenden por su riqueza patrimonial y su carácter vibrante. Situada a escasos kilómetros de la ciudad de Valencia, esta localidad combina a la perfección historia, tradición y vida moderna.
Su símbolo más reconocible es la Torre árabe, que domina un casco urbano lleno de rincones con encanto, como sus singulares casas-cueva excavadas en la tierra. Son enclaves que incluso se han mostrado en importantes producciones cinematográficas.
El legado histórico es amplio: desde restos de época romana hasta un importante pasado cerámico, del que nacen los famosos “socarrats”. Pasear por Paterna es viajar por distintas épocas, con monumentos, molinos hidráulicos y espacios arqueológicos que enriquecen cada visita.
Además, su calendario festivo es uno de los más espectaculares de la provincia, con la Cordà como gran protagonista. Tradición, cultura y dinamismo convierten a Paterna en una parada imprescindible.

Benetússer, tradición de huerta y vida mediterránea
Benetússer es un ejemplo perfecto de cómo la tradición y la modernidad conviven en la huerta valenciana. Muy cerca de la ciudad de Valencia, esta localidad ha evolucionado de un pasado agrícola a un presente dinámico, más industrial y artesano, sin perder su esencia ligada al territorio y al agua de sus acequias, que conectan directamente con la Albufera.
Entre sus puntos de interés destacan la Iglesia de Nuestra Señora del Socorro, antiguos molinos y vestigios históricos que hablan de su evolución a lo largo del tiempo. Pasear por Benetússer es hacerlo por una localidad viva, cómoda y llena de servicios, pero con raíces bien asentadas.
Y, por supuesto, la gastronomía juega un papel clave: arroces, all i pebre y dulces tradicionales forman parte de una oferta culinaria que conecta directamente con la esencia mediterránea. Una parada perfecta para combinar ejercicio y buena mesa.

Aielo de Malferit, cuna de una voz eterna
Aielo de Malferit es uno de esos lugares que se sienten especiales desde el primer momento. En pleno corazón de la Vall d’Albaida, este municipio combina historia, patrimonio y un vínculo emocional muy potente con la música: aquí nació Nino Bravo, una de las grandes voces de la música en español.
La localidad es un canto al recuerdo de la figura del cantante valenciano más universal. Pero Aielo es mucho más: su Palau-Castillo de los Malferit, la Iglesia de San Pedro Apóstol o su histórica fábrica de licores forman un conjunto patrimonial muy atractivo.
Además, el entorno natural y la cercanía del río Clariano añaden un toque paisajístico que invita al paseo. Y si a eso sumamos su gastronomía tradicional, la experiencia es completa. Aielo emociona, suena… y deja huella.
Destino RunCáncer es una sección impulsada por la Diputació de València