Entre el agua y la historia
La Ribera valenciana es una comarca donde la naturaleza, la agricultura y el patrimonio conviven en perfecta armonía. En esta ocasión, el recorrido nos lleva hasta Tous y l’Alcúdia, dos municipios con identidades muy diferentes pero unidos por su capacidad para sorprender al visitante. Mientras uno invita a descubrir paisajes marcados por el agua y la montaña, el otro abre la puerta a un fascinante viaje por la historia y la cultura valencianas.

Tous: naturaleza alrededor del gran embalse
Hablar de Tous es hablar del agua. El municipio está estrechamente ligado al embalse que lleva su nombre, uno de los mayores de la Comunitat Valenciana y un espacio donde el paisaje adquiere un protagonismo absoluto.
Tous tiene dos núcleos urbanos, uno de los cuales permanece bajo las aguas del Embalse de Tous. El Castillo aún permanece visible junto a las aguas de este pantano y se trata de una fortaleza islámica que ha sobrevivido a numerosas inundaciones, junto con la Torre vigía.
Rodeado de montañas y extensas masas forestales, este rincón del interior ofrece numerosas posibilidades para disfrutar del senderismo, la observación de la naturaleza y los amplios miradores que dominan el valle.
Muy cerca se encuentra también la Cueva de Don Juan, considerada una de las cavidades más importantes de la provincia. Sus galerías, repletas de estalactitas y estalagmitas, permiten descubrir un sorprendente mundo subterráneo que completa la riqueza natural del municipio.
Además de su entorno privilegiado, Tous conserva la memoria de su historia reciente, marcada por la riada de 1982 y la posterior construcción del nuevo núcleo urbano, un episodio que forma parte de la identidad de la localidad.

L’Alcúdia: un viaje al origen de nuestra historia
Rodeada por fértiles campos de cultivo, l’Alcúdia conserva una profunda vinculación con la agricultura, especialmente con los cítricos y el caqui, cultivos que forman parte inseparable del paisaje de la comarca y que cambian de color con el paso de las estaciones.
Un paseo por su casco urbano nos lleva hasta su Iglesia Parroquial dedicada al apóstol San Andrés. Con frescos de José Vergara, es de grandes proporciones, con un elevado campanario y cúpula con tejas vidriadas de estilo neoclásico terminada en 1780.
Destaca también el convento de Santa Bárbara. Aunque ya solo quedan restos, fue construido en el año 1600 para la orden de los franciscanos alcantarinos y gracias al trabajo municipal se está redescubriendo y conservando.
Destacable también el acueducto de Santa Bárbara, construido en 1842 y que tiene más de 260 metros de largo, cuya finalidad original era dotar de riego las huertas de la zona.
Por último, es muy destacable y orgullo del pueblo el olivo bimilenario. Fue plantado el día de San Andrés de 1993, patrón de la Alcudia. Este olivo y el monumento al agricultor constituyen los dos puntos de referencia que señalan el principio y el fin de la nueva avenida de Antoni Almela. Cuando fue plantado pesaba doce toneladas y antes de su traslado a Alcudia estaba ubicado en una vía romana llamada Calzada del vino y del aceite. Es digno de ver y constituye un verdadero monumento vivo.
Dos municipios diferentes, dos formas de descubrir la Ribera valenciana. Desde los paisajes naturales que rodean el embalse de Tous hasta el extraordinario legado histórico de l’Alcúdia, ambos demuestran que la provincia de Valencia siempre guarda nuevos lugares capaces de sorprender a quienes deciden explorarlos.
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