Arrancando entre huerta, grandes sabores y montañas

El primer fin de semana de RunCáncer 2026 es mucho más que deporte solidario. Es la excusa perfecta para calzarse las zapatillas… y dejarse sorprender por tres localidades que reflejan la diversidad y el carácter de la provincia de Valencia. Rafelbunyol, Tavernes Blanques y Almiserà nos esperan con orgullo.

Rafelbunyol: Marcha y carrera el 1 de marzo

En Rafelbunyol, en l’Horta Nord, tradición y dinamismo caminan de la mano. Con cerca de 10.000 habitantes, combina su pasado agrícola con un potente tejido industrial y asociativo.

Aquí la música de banda es seña de identidad y las fiestas se viven intensamente. Tras la marcha de RunCáncer, es un plan perfecto pasear por el casco urbano, descubrir la iglesia de San Antonio Abad, original del siglo XIII aunque reconstruida en el XVIII y disfrutar de un buen almuerzo.

En ese paseo podemos ver también el edificio del Sindicato, sede del antiguo Sindicato Agricola Católico construido en 1.929, el Ayuntamiento Viejo, la Casa del Canonge (s. XVII), la Casa Vives, Casa del Adrien o Casa Vila.

Si tenemos algo más de tiempo, podemos visitar interesantes parajes naturales como el Calvari, el Cabeç Bord y els Germanells, donde hay un interesante yacimiento arqueológico de la Edad de Bronce, o incluso caminar cerca de antiguas trincheras o del Carraixet.

Para reponer fuerzas, nunca falla un buen arròs amb fesols i naps o una paella valenciana. Si aún hay hueco, quizás podáis encontrar los ‘encarats’, unos dulces rellenos de boniato.

Tavernes Blanques: Marcha el 1 de marzo

A pocos minutos de València, Tavernes Blanques, pequeño municipio de l’Horta Nord rodeado de huerta, acequias y cercano a la playa, acoge una de las primeras marchas de la temporada.

Si tenemos tiempo a dar un paseo por su núcleo urbano, que es prácticamente la totalidad de su término municipal, encontraremos varios puntos de interés a destacar como la Ermita de la Virgen de los Desamparados del Carraixet, bien de relevancia local, la Iglesia de la Santísima Trinidad y el Ayuntamiento.

Este último comenzó su construcción alrededor de 1.860 como escuela y casa de los maestros. Una de las claves de este edificio es que el famoso arquitecto Goerlich, quien firmó buena parte de las grandes obras arquitectónicas que dan seña de identidad a la Valencia de la primera mitad del siglo XX, dirigió su remodelación en los años 20 del pasado siglo. Vale la pena visitarlo.

Además, Tavernes Blanques alberga la Ciudad de la Porcelana, con el Museo Lladró, que se presenta por sí solo como uno de los grandes contenedores de la cultura de la porcelana europea.

Almiserà: Marcha el 1 de marzo

Y si hablamos de autenticidad, Almiserà, en la Safor, es una pequeña joya de interior enclavada en el fondo del valle del río Vernissa. Está rodeado de montañas que aseguran una buena serie de excursiones, teniendo cerca los picos de la Font Blanca (549 m.), el Picaio (557 m.) y el Tramús (236 m.). Todo ello, rodeado de numerosos campos de naranjos que dotan siempre a la zona de un colorido y olor exuberantes.

Con poco más de 200 habitantes, conserva el encanto de los pueblos marcados por su pasado agrícola y morisco. En su término se encuentran restos del castillo de Vilella, de origen musulmán y que se abandonó tras la reconquista. Es remarcable también su patrimonio hidráulico, con su lavadero bien conservado, ejemplo de la vida antigua junto al río.

Sus fiestas patronales y celebraciones tradicionales mantienen vivo el espíritu comunitario, donde vecinos y visitantes comparten mesa y calle. La procesión en honor de Santa Úrsula y las partidas de pilota en plena calle coronan estas fiestas en agosto. Visita imprescindible es la Iglesia de la Natividad de Nostra Senyora, de estilo neoclásico, que data de 1.768.

Participar en RunCáncer aquí es también la oportunidad perfecta para alargar la jornada con una ruta por los senderos del Mondúver, disfrutar de las vistas sobre la Safor y terminar con un almuerzo tranquilo, de esos que saben mejor después del esfuerzo.

Tres municipios distintos, tres formas de vivir nuestra tierra y una misma causa que nos une. RunCáncer no solo suma kilómetros solidarios: nos invita a redescubrir pueblos que laten con fuerza y que nos recuerdan, paso a paso, por qué sentirnos orgullosos de ellos.


Destino RunCáncer es una sección impulsada por la Diputació de València