Tres municipios entre la huerta y la historia
Muy cerca de València encontramos tres localidades que conservan buena parte de la personalidad que ha definido durante siglos el territorio valenciano. Massamagrell y Almàssera nos acercan al paisaje de l’Horta Nord, mientras que Benissanó nos propone un viaje a la Edad Media a través de uno de los castillos mejor conservados de la Comunitat Valenciana. Tres municipios próximos, pero con atractivos muy diferentes que merece la pena descubrir.

Massamagrell: esencia de l’Horta Nord
Massamagrell conserva todavía esa estrecha relación con la huerta que caracteriza a buena parte de l’Horta Nord. Sus campos de regadío, acequias y caminos agrícolas forman un paisaje que permite entender la importancia que la agricultura ha tenido en la historia de la localidad. Y aunque se encuentra muy cerca de València, mantiene rincones donde todavía se reconoce fácilmente el carácter de los pueblos tradicionales de la comarca.
En el centro del municipio encontramos uno de sus grandes referentes: la iglesia de San Juan Evangelista, construida en el siglo XVIII en estilo barroco y conocida popularmente como la Catedral de l’Horta. Sus dimensiones y su cúpula sobre pechinas hacen que destaque especialmente dentro del patrimonio local.
Otro edificio imprescindible es el Convento de los Hermanos Terciarios Capuchinos, de origen medieval y con elementos de tradición gótica, que ha sido objeto de diferentes trabajos de rehabilitación. Muy cerca se encuentra también el Monumento al Padre Luis Amigó, fundador de los Terciarios Capuchinos y una figura estrechamente vinculada a la historia de Massamagrell.
Desde Massamagrell puedes recorrer la huerta de Valencia gracias al carril bici de la Vía Xurra, con un itinerario fácil entre acequias y campos de la más tradicional huerta valenciana.
Y todavía queda una Massamagrell diferente por descubrir junto al Mediterráneo. Su playa de Massamagrell, de carácter rústico y rodeada por zonas de marjal y huerta, ofrece un paisaje litoral tranquilo que completa la visita al municipio.

Almàssera: un paseo por la huerta valenciana
Almàssera es una localidad tranquila en la que la huerta sigue siendo mucho más que un paisaje: es parte de su identidad. Sus caminos rurales permiten acercarse a ese territorio agrícola formado por campos, acequias y antiguas construcciones que durante generaciones han abastecido a la ciudad de València.
El corazón del municipio se encuentra en la Plaza Mayor, donde merece la pena detenerse ante algunos de sus edificios más representativos. Entre ellos destaca el conocido como Mosaico de las Musas, una singular referencia dentro del patrimonio local.
También en la plaza encontramos la Iglesia Parroquial del Santísimo Sacramento, un edificio del siglo XVIII con una característica fachada de ladrillo y dos torres. Su interior, organizado en tres naves y con una bóveda de cañón en la nave central, es otro de los elementos patrimoniales que merece la pena conocer.
Para comprender mejor la relación entre Almàssera y su entorno, resulta especialmente interesante acercarse al Museo de l’Horta, situado en la avenida del Mar. El museo conserva y muestra objetos vinculados a la vida agrícola tradicional y ayuda a entender cómo se ha transformado la huerta y cómo ha influido en la vida cotidiana de sus habitantes.
Almàssera es, en definitiva, una buena oportunidad para acercarse a la huerta desde dentro: no como un paisaje que simplemente se contempla, sino como un territorio que todavía conserva parte de su forma de vida tradicional.

Benissanó: un castillo para viajar a la Edad Media
Si hay una imagen capaz de definir Benissanó, esa es la de su castillo-palacio. Construido en el siglo XV, es uno de los grandes tesoros patrimoniales del Camp de Túria y uno de los ejemplos más destacados de arquitectura fortificada señorial de la Comunitat Valenciana.
La fortaleza conserva elementos que permiten imaginar cómo era la vida de sus antiguos habitantes: el puente levadizo, el foso, el patio de armas, el vestíbulo y diferentes estancias señoriales. Entre ellas sobresale la sala noble, donde todavía pueden contemplarse elementos decorativos como sus puertas, la chimenea, una vidriera y los azulejos incorporados posteriormente. Los antiguos subterráneos del castillo, hoy acondicionados como bodegas, añaden todavía más atractivo a la visita.
Pero el patrimonio de Benissanó no termina en su fortaleza. La iglesia de los Santos Reyes, también del siglo XV, conserva un interesante conjunto artístico en el que destacan obras como la Adoración de los Reyes, del siglo XV, una representación de Jesús el Nazareno atribuida a Juan de Juanes y una imagen de la Virgen de los Desamparados del siglo XVII. Sus trece capillas laterales completan un templo de gran interés artístico.
El propio entorno de Benissanó ayuda a completar la imagen. Rodeado por las huertas de localidades como La Pobla de Vallbona, Benaguasil y Llíria, el municipio combina ese paisaje agrícola con un patrimonio histórico excepcional. Una visita que permite descubrir, en muy poco espacio, buena parte de la historia del Camp de Túria.
Tres municipios cercanos y tres formas de entender el territorio valenciano: la huerta y el patrimonio religioso de Massamagrell, el paisaje agrícola y la memoria de la vida tradicional en Almàssera y, en Benissanó, una espectacular fortaleza que mantiene viva la huella de la Valencia medieval. Tres paradas que demuestran que no hace falta recorrer grandes distancias para encontrar lugares con mucho que contar.
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